Hay dos tipos de corredores: los que hacen running y los que practican jogging. ¿Sabes cuál es la diferencia entre ambas disciplinas?

Salir a correr está de moda. Son muchas las personas que se enfundan sus deportivas y salen a correr por la calle, por la playa, por los parques de su ciudad, etc. En este post, vamos a descubrirte en qué se diferencia el running y el jogging para que conozcas mejor ambas prácticas y aprendas a diferenciarlas. ¡Apúntate a la vida sana!

¿Qué es el jogging?

Hay mucha confusión respecto al jogging. Muchas personas creen que es un término sinónimo del “running” cuando, en realidad, es un deporte muy diferente.

Cuando hablamos de jogging, nos estamos refiriendo a una práctica deportiva en la que la persona también corre, pero lo hace de forma más lenta y pausada. El jogging consiste en correr a un ritmo lento y constante (al trote) para conseguir hacer deporte y estar más saludable.

El running no solo consiste en salir a correr, sino que, además, es una disciplina deportiva donde el objetivo es más ambicioso. Los runners se marcan metas y objetivos para superarse y conseguir mejorar sus marcas.

Por tanto, los joggers son deportistas que tienen como objetivo hacer deporte y estar sanos; en cambio, los runners están más preocupados por su rendimiento, su evolución y su resistencia.

Como ves, son dos disciplinas muy diferentes entre ellas, aunque, a simple vista, te parezca lo mismo.

¿Qué es el running?

Tal y como ya hemos indicado, el running es una práctica deportiva que tiene como objetivo recorrer cierta distancia en un tiempo concreto. Por tanto, la velocidad y la resistencia son importantes para estos deportistas.

El objetivo de todo runner no es solo hacer deporte y estar en buena forma, sino que, sobre todo, se busca alcanzar marcas y conseguir retos. Por este motivo, los runners forman parte de competiciones deportivas como carreras o maratones, mientras que los joggers no suelen formar parte de todo este movimiento.

Diferencias principales entre running y jogging.

Como ya hemos indicado, la principal diferencia radica en la filosofía deportiva. Un runner quiere conseguir superarse día a día, mientras que el jogger lo que persigue es mejorar su salud o disfrutar de una vida activa.

Esto hace que la práctica entre ambos deportistas sea muy diferente. Aquí te dejamos algunas de las principales diferencias entre los runners y joggers:

  • Plan establecido: los runners suelen tener unas pautas y un plan de entrenamiento prefijado para ir evolucionando en su entreno. Los joggers suelen salir a correr sin más objetivo que practicar deporte.
  • Constancia: otro punto importante es que los joggers suelen tomarse el entrenamiento de una forma más relajada. Los runners, sin embargo, son más constantes y se toman su entrenamiento muy en serio. Se consideran deportistas y, como tales, tienen que entrenar e ir progresando.
  • Tipo de entrenamiento: por norma general, los que practican jogging suelen mantener un ritmo constante en sus salidas. En cambio, los runners van intercalados diferentes ritmos, intensidades y velocidades para mejorar su condición física.
  • Desgaste físico: el jogging es un deporte más recomendable para todo tipo de personas de diferentes condiciones físicas. Además, desgasta menos las articulaciones y ligamentos. En cambio, el running, es más intenso y, por tanto, se requiere de entrenamiento, constancia y de un físico bien trabajado.
  • Quema de calorías: por último, otra de las diferencias entre jogging y running es que la quema de calorías es diferente. Los runners consiguen quemar un mayor número de calorías que los que practican jogging porque realizan un mayor esfuerzo en sus entrenamientos.

 

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