Es común observar cómo la medición de la masa corporal (peso), forma parte de la rutina diaria del control biomédico del entrenamiento, debido a que es la variable morfológica más sensible a las cargas de trabajo, a los problemas de salud y del estado nutricional. Además, en algunos deportes es el criterio de selección de la modalidad o categoría deportiva en la cual debe participar el deportista. La masa corporal representa la sumatoria de todos los componentes estructurales del organismo humano, como son: la masa muscular, la masa grasa, el tejido óseo, las vísceras, los fluidos orgánicos, el tejido conectivo y la piel.

Por ello, en los últimos años en las ciencias aplicadas al deporte se ha buscado ir más allá de la sola armonía en la relación de la masa corporal-estatura y se han propuesto metodologías para calcular, dentro de un pequeño rango, la masa corporal adecuada de acuerdo con disciplina, modalidad y categoría deportiva. Así, en la actualidad, para la estimación de la adecuación de la masa corporal, además de las relaciones entre el peso corporal y la estatura, se han propuesto metodologías más complejas que exigen una previa determinación de la complexión o de la composición corporal. 

Relaciones entre el peso corporal y la estatura.

Existen diversas metodologías para evaluar la adecuación de la masa corporal frente a una estatura, entre ellas cabe destacar el porcentaje de adecuación propuestas por Waterlow–Rutishaver, el Índice de Rhori, el Índice inverso de Shelldon y índice de Quetelet o índice de masa corporal (IMC) que utilizaremos en esta oportunidad.

El IMC es una relación entre dos variables de diferentes unidades, la masa corporal en kilogramos y la estatura en metros. Este índice se ha asociado con diversos factores de riesgo para la salud en los trabajos epidemiológicos realizados en la población general y por ello, ha sido propuesto por el American Health Foundation´s Expert Panel Healthy Weight, para la evaluación y determinación de la masa corporal saludable, aplicable fundamentalmente a población sedentaria.  

En la población deportiva el IMC puede ser de utilidad para determinar un rango de masa corporal deseable, si se cuenta con una población de referencia adecuada según edad, sexo, modalidad deportiva y periodo de preparación física o de competencia.

La fórmula empleada para el cálculo de este índice es: IMC = Peso (en kg) / Estatura2 (en m). Por ejemplo, una persona que mida 1,80 y pese 75 kg, tendrá el siguiente IMC: 75 / (1,80)2 = 75 / 3,24 = 23,15. Este índice se considera adecuado cuando está comprendido entre 20 y 25, hablándose de sobrepeso si está entre 25 y 30, y obesidad por encima de 30. 

Composición corporal en el deporte.

Cuando hablamos de población deportiva, nos interesa dividir el peso corporal total en sus diferentes componentes (grasa, músculo, hueso, órganos, vísceras, tejido conectivo y piel), pues 2 personas pueden tener el mismo peso absoluto, pero distinto componente muscular o adiposo. 

Para ello, además de tener en cuenta la talla y el peso total necesitamos realizar una antropometría, que será más compleja y detallada cuanto mayor nivel deportivo tenga el sujeto y más queramos afinar en su composición corporal. 

Para la realización de una antropometría, es necesario medir también pliegues cutáneos, diámetros, perímetros y longitudes. Con estas variables podemos estudiar la composición corporal (dividir el peso total en sus diferentes componentes), el somatotipo (descripción cuantificada de la forma o complexión física del sujeto, utilizada para evaluar la forma humana, según predomine la grasa, el músculo o la linealidad) y la proporcionalidad corporal.

Una vez medidos los parámetros enunciados más arriba (pliegues, diámetros, etc.), utilizamos diferentes fórmulas para el cálculo del somatotipo y la composición corporal, según la población a estudiar (diferenciando edades, sexos, o actividad deportiva).   

Cada deporte tiene unos valores de referencia de composición corporal y somatotipo, con lo cual podremos aconsejar a cada deportista su peso más adecuado, dependiendo de la modalidad deportiva practicada. 

La realización de una antropometría exige entrenamiento y conocimiento de los parámetros a estudiar y debe ser realizada por personal acreditado, para que sus conclusiones sean verdaderamente útiles para el deportista. La acreditación de esta disciplina se realiza por medio de la ISAK (siglas en inglés de la Sociedad Internacional de Avances en Cineantropometría), que establece 4 niveles de antropometristas.