En esta ocasión, desde Deportes Cronos, vamos a daros unos consejos para evitar las lesiones en el deporte. El desarrollo de una actividad física determinada puede ayudarnos a mejorar nuestro propio bienestar físico y mental, siempre que no forcemos nuestro cuerpo más de lo necesario y atendemos a las medidas preventivas de cada ejercicio para no sufrir lesiones ni accidentes de ninguna clase durante su realización.

Es muy frecuente, especialmente para los inexpertos que optan por introducirse en el mundo deportivo, ya sea por motivos de salud, para alejar su mente de preocupaciones o por cuidar y tonificar su cuerpo, que sufran pequeñas lesiones a lo largo del desarrollo de una actividad física determinada.

Antes de lanzarse a practicar disciplinas tan aclamadas hoy en día como el running, el ciclismo, el fútbol o la natación, hemos de procurar informarnos convenientemente de las características de cada deporte para evitar accidentes que puedan poner en riesgo nuestra propia salud como se comentaba en líneas anteriores.

Consejos para evitar lesiones.

Hay varias alternativas que nos pueden ayudar a evitar este tipo de lesiones que hemos de tener en cuenta. Las más importantes son estas:

El calentamiento.

Por un lado, el calentamiento de nuestros músculos en los minutos previos a la puesta en marcha del ejercicio en aras de preparar nuestro cuerpo, tanto física como mentalmente. El calentamiento, aunque nos parezca lo contrario, puede ayudarnos a potenciar el flujo de sangre y oxígeno que precisan nuestros músculos, además de una mayor flexibilidad, relajación y concentración, perfectas para su práctica posterior.

Los ejercicios del calentamiento deben pasar, por ejemplo, por realizar estiramientos suaves, trotar, movimientos de resistencia o estirar aquellos músculos que más vayamos a utilizar en nuestro deporte (piernas en el caso del running o el fútbol, brazos en el caso del tenis). Deben durar unos 10 o 15 minutos.

Los estiramientos.

Posteriormente, hemos de apostar por los estiramientos, antes y después del ejercicio físico de las pantorrillas, los muslos posteriores, los cuádriceps, y la espalda. Lo ideal es mantenerlos estirados durante unos 25 o 30 segundos y no hacer movimientos bruscos.

No descuides tu cuerpo al terminar la actividad.

Igualmente, es interesante apostar por el enfriamiento unos cinco minutos después de hacer ejercicio para recuperarnos. ¿En qué consiste?, básicamente en realizar una actividad suave como caminar. Así como hacer estiramientos suaves de los músculos que hemos estado ejercitando.

Una correcta hidratación es fundamental.

Por otro lado, no hemos de olvidar que la hidratación y una correcta alimentación son fundamentales. Así, si no comemos los suficientes carbohidratos en forma de pasta, arroz o cereales, lo cierto es que nuestro organismo podrá obtener la energía de las grasas y proteínas de nuestro propio cuerpo mientras realizamos nuestro ejercicio. De esta forma, es muy probable que posteriormente nos sintamos más fatigados o cansados.

Igualmente, en lo que respecta a la hidratación, has de recordar que mientras realizas ejercicio perderás una gran cantidad de líquido a través del sudor, por ello es importante reponerlo con la suficiente cantidad de agua. No olvides beber dos litros de agua al día.

No olvides los masajes.

Por otro lado, no has de olvidar que los masajes regulares tras el ejercicio pueden ser interesantes en aras de mejorar el flujo de sangre, ofrecer el oxígeno que precisan nuestros músculos y aportar mayor movilidad.